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25-1-2015. Mí cubil.

Muy apreciado y admirado Sr Jiménez:

Para empezar permíteme por favor tutearte, ya que admito sin ningún rubor y con cierto orgullo ser un miembro de la gran familia milenaria, ‘ande yo caliente…’ Quiero dejar claro esto de antemano, ya que en el remotísimo caso de que llegaras a leer estas líneas es primordial para mí que comprendas lo que realmente quiero decir con esta critica hecha desde la más sincera y sana admiración a un gran comunicador y divulgador.
Descubrí Milenio 3 casi sin querer, una noche de viernes en el valle de Toledo. Sentado en mi viejo coche -ese mismo que también se llevó la crisis hace poco- buscando junto a mi entonces compañera en el dial algo que escuchar. De pronto tu especial voz con esa cadencia casi hipnótica, nos dejó clavados en la Ser. Cuál fue nuestra sorpresa cuando al día siguiente descubrimos que también había programa los sábados. Meses después llego Cuatro y con el Cuarto Milenio.
Yo siempre he sido, desde muy pequeño al menos, seguidor de estos temas. Ya escuchaba a Miguel Blanco y su Espacio en Blanco con apenas 12 años, aunque mi pasión y curiosidad por todas estas cosas, me viene incluso de antes, de los viejos libros de J.J Benítez que acostumbraba a leer mi madre, y de los programas del gran Fernando Jiménez del Oso que veía siempre con ella.
Mi madre ya no es tan fiel como yo, intercala Cuarto milenio con sus programas de cotilleo, y siempre se queda dormida cuando intenta escuchar el programa en la Ser. Yo no, mis sábados noche salvo escasísimos casos de fuerza mayor, están reservados a mis dos horítas y media de radio. Eso sí, ahora el trabajo -afortunadamente- me impide ver Cuarto milenio, con lo que tengo que verlo on line los lunes por la tarde.

Con toda esta cháchara sólo quiero contextualizar el hecho de que soy un agradecido seguidor de tu trabajo y el de tu excelente equipo. Por ello me veo en el derecho de exponer aquí esas pocas cosas que no me gustan.
Como cualquier seguidor de estos temas, la edad me hace verlo todo con un ojo mucho más critico, y temas que me apasionaban han perdido su chispa, aunque he descubierto muchos nuevos y otros antiguos, que ahora con el prisma de la experiencia me parecen sin embargo mucho más interesantes. Digo esto para aclarar que no son los contenidos del programa lo que me ha ‘molestado’ si no más bien ciertas opiniones vertidas en él.

Una vez que -espero- este punto ha quedado suficientemente claro, trataré de ir al grano y explicarme:
Quizás te sorprenda -aunque no sé por qué debería- pero a pesar de ser un apasionado lector, oyente y televidente de estos -y muchos otros temas- soy ateo.
Anoche por enésima vez esta y en otras temporadas volviste a insinuar/comparar’ ateísmo con ignorancia o más bien estrechez de miras.
Sé bien que sabes, hombre evidentemente mucho más cultivado que yo -de ahí mi admiración- que esa no es en absoluto la definición de la palabra en cuestión, más bien es todo lo contrario, pero esa por supuesto, es sólo mí opinión.
Puedo coincidir contigo hasta cierto punto en el mensaje “revolucionario” de el cristianismo en su momento y por su contexto histórico, pero me llega mucho más palpable y evidentemente lo que el hombre ha hecho hace y hará con la religión. Coincido insisto, en la necesidad de ciertas pautas de comportamiento, pero afortunadamente, tanto yo como todos los demás ateos, tenemos la ética, el sentido común y los valores y/o principios para llenar ese -por llamarlo de alguna manera- vacío moral.
Y por favor no me entiendas mal, así como no veo un misterio tras cada mancha de humedad o foto borrosa, daría todo por haber sobrevolado las lineas de Nazca o saber cómo suena el silencio en la supuesta cámara del rey de La gran pirámide de Gizáh como tú.
Al igual que tampoco creo en absoluto que la ciencia tenga -aún- todas las respuestas. Ambos sabemos que la superstición de hoy es la ciencia del mañana.
Más he encontrado un punto de acercamiento entre ambas posturas buscando lo mejor de entre todas esas cosas que me interesan, y entre la poesía -otra de mis pasiones- de mi niñez, recuerdo que ya Becquer nos decía que:

” Mientras la ciencia a descubrir no alcance
Las fuentes de la vida,
Y en el mar o en el cielo haya un abismo
Que al cálculo resista;

Mientras la humanidad siempre avanzando
No sepa a dó camina;
Mientras haya un misterio para el hombre,
¡Habrá poesía!”

Así como prácticamente antes de ayer la iglesia nos decía que nuestro pequeño sistema era todo el universo, hoy sin embargo astrónomos y poetas se confirman mutuamente, las estrellas son incuantificables… Qué no sabremos pasado mañana…

El próximo sábado estaré ahí como siempre para seguir satisfaciendo mi curiosidad.
Un muy afectuoso y milenario saludo.

Sin sueños…

Publicado: 21 diciembre, 2014 en Amigos, Animales, Filosofía, Hurones, Poesía, Reflexiones
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Decía Charles Bukoski en su poema sin sueños:

“…Las camareras de pelo gris
en los cafés por la noche
se rindieron,
y mientras camino por las veredas de la luz
y miro las ventanas
de las casas de las enfermeras
puedo ver que ya no es
con ellas.
veo gente sentada en los bancos de la plaza
y puedo ver por la manera
en que se sientan y miran
que se acabó.

veo gente manejando autos
y veo por la manera en que manejan sus autos
que ni aman ni son
amados
ni consideran el sexo
está todo olvidado
como una vieja película.

veo gente en las tiendas y supermercados
caminando por los pasillos
comprando cosas
y puedo ver por la manera en que
les queda la ropa y por la manera en que
caminan y por sus caras y sus ojos
que no les importa nada
y nada se preocupa
por ellos
puedo ver cien personas por día
que se rindieron
del todo

si voy al hipódromo
o a algún espectáculo deportivo
puedo ver miles
que no sienten nada por nada o
por nadie
y no reciben
ningún sentimiento.

por todas partes veo a aquellos que
no mendigan nada sino
comida, refugio y
ropa, ellos se concentran
en eso,
sin sueños.

no entiendo por qué esa gente no
desaparece
no entiendo por qué esa gente no
expira
por qué las nubes
no los asesinan
o por qué los perros
no los asesinan
o por qué las flores y los niños
no los asesinan,
no entiendo
supongo que ya están asesinados
sin embargo, no puedo acomodarme al
hecho de que existan
porque son
demasiados

cada día
cada noche
hay más de ellos
en los subterráneos
en los edificios
en los parques

no sienten terror
por no amar
o por no
ser amados.

tantas tantas tantas
de mis criaturas
compañeras…”

Y en días como el de hoy, o más bien temporadas o periodos como el de hoy, suscribo cada palabra, desde luego sin el peculiar y toscamente bello estilo del poeta norteamericano.
Estas putas fechas que no deberían afectarme, me deprimen sin embargo. A pesar de tener trabajo nuevo -que no está mal por cierto, aunque mi quejumbrosa espalda no opine lo mismo, este 2014 ha sido otro año clon a los últimos, otro año sin terreno fértil para tener sueños ni ilusiones, más allá de que estas sean fácilmente alcanzables, o al menos así me parecen a mí. Cuando uno sólo desea ya tener un traguíto dulce entre tanta y tanta hiel.
Ahora tras descansar el fin de semana, y a horas de irme a la cama para emprender de nuevo una semana de trabajo, algo más corta eso sí, descargo mis frustraciones en estas páginas anónimas y virtuales.He estado toda la tarde leyendo en la terraza, y el hecho de la ausencia de la jaula de Logan y V, donde tenía por costumbre reposar los pies cuando leo en la terraza, me ha traído otra ves esa pesada sensación de vacío, como un jersey demasiado grueso cuando aun no ha empezado el frio. Esa sensación incomoda aúna en una sola, todas esas pérdidas que más o menos importantes han ido sucediendo a lo largo de este – otro – annus horribilis.
A veces no somos conscientes del todo de esos pequeños cambios, que se dan tan paulatinamente que casi dudamos de que estén ocurriendo, como los sutiles aunque constantes avances en las tecnologías, o las asfixiantes leyes con las que este gobierno agonizante quiere poner el nefasto colofón a su criminal gestión, bajando y bajando cada día un poco más el volumen de nuestra voz, hasta que al final sólo podremos hablar en susurros. Como esos actores que has visto durante toda tu vida en la pantalla, y un día descubres en las noticias casi de pasada que han muerto. Quizás morir es eso, que hablen de uno en pasado y casi de soslayo.

Acompañándome mientras escribo en esta habitación/cubil/refugio mío, Marea desde el pc me dice -bajito para no interferir en la escritura- que:

“…voy a desligar las tibias de este diábolo sombrío
que hay veces que no se acuerda
de que sigo siendo un niño,
y sé que no habrá sedales cuando te hiera mi ausencia,
ojalá me quieras libre, ojalá me quieras,
yo te querré deshecho, te querré en la roca viva,
te querré en todos los versos
que no quieran tus pupilas,
yo te querré en la acequia, te querré en la cumbre fría,
te querré cuando el fantasma de tu voz venga a por mí…”

Hay determinadas canciones, al igual que pasa con ciertos poemas, que a pesar de su tristeza -o precisamente por esta…- que me sirven de pararrayos contra las penas de estas putas y manidas fechas, como el aceite que te impermeabiliza del agua…
Volviendo a lo de las ilusiones fácilmente alcanzables y la ausencia de sueños del principio, no niego que me dejo llevar por la corriente de la reciente pérdida del último eslabón que quedaba de una larga etapa de mi vida. Mientras Logan vivía seguía teniendo en cierto modo a V con él, pero ahora me doy cuenta de que ya no existen ninguno de los dos. Tan “sólo” en fotos y vídeos de móvil en momentos congelados en el tiempo que me parecen ahora sumamente remotos. Como me parece remota cualquier cosa que no sea conducir como un maniquí de casa al trabajo, o mucho más incluso, estar aquí, “básicamente” dejando pasar el tiempo. Cuando uno se da cuenta de que por mucho que le joda, esas horas de radio del sábado por la noche han perdido su sabor añejo, y el opio del fútbol ha roto su hipnosis, cuando uno como decía, recuerda que nunca recuerda ( valga la redundancia ) sus sueños, quizás se deba, a que ya no los tiene.
Decía Paulo Coelho que “…si deseas mucho algo, el universo entero conspira para que se cumpla…” , esta gilipollez new age que viene a significar que si quieres algo, trabaja para conseguirlo, o ” hazlo o no lo hagas pero no lo intentes…” que dijo aquel. Me río de esta tontería new age como decía, hay muchas pequeñas cosas que he deseado y deseo, cosas a mi modo de ver muy asequibles, se antojan quimeras justo cuando creo rozarlas con las yemas de los dedos. A veces la simple ventanilla de un coche que se apresura a marcharse es como un muro con alambre de espinos, y unos pocos kilómetros se tornan un océano. A veces cuando deseas mucho algo, el universo te mea en la cara, pero eso sí, se toma una cervecita a tu salud para volver a tener munición pronto.Sin embargo al mismo tiempo me pregunto, qué sería de una persona como yo sin sueños. Nos legó Neruda que “sólo el gato nació completo y sabe lo que quiere…” todas las demás criaturas del universo sueñan ser algo, tener algo, simplemente soñar algo…
No creo en absoluto ser la excepción, pero no tener siquiera esos pequeños sueños, que son para otros como las hojas que no te molestas en limpiar porque quedan debajo del seto y no se ven, como esa moneda que tiene menos valor que el hecho de agacharse a recogerla. Por muy cínico que me estén volviendo los años y la vida, no puedo renunciar a soñar. Eso sería renunciar a mi nombre o a mi cara.
Lo bueno de soñar es que cada noche tenemos una nueva oportunidad. También la tendremos al comienzo de el nuevo año, como si el hecho de ponerle un numero a cada día lo distinguiese de su predecesor o del que le seguirá, de ese único día primigenio que se repite una y otra vez at nauseam. Sobre el 2015 tengo pocas certezas, seré más viejo, tendré menos pelo y más canoso, seré más cínico y amargado. A las noches de Milenio 3 y a los partidos les faltará algo, algo pequeño como esos sueños que la gente descarta cuando sacude el mantel. Sé también que el nuevo año me encontrará mucho más solo que el anterior pero con esos sueños pequeñitos guardados con celo aún en mis bolsillos.

“…Te vas y no te vas
y cuando vienes
rezo para que los trenes
se equivoquen de estación…”

J. Sabina

 

 

Con estas simples, pero determinantes palabras – We, the people-, comienza la declaración de La constitución de Los Estados Unidos de América. No es de este documento de lo que quiero hablar hoy, aunque sí me sirve de enlace, con otra carta magna, también yankee que me inspiró.

Que nadie se lleve las manos a la cabeza, no voy a declararme a estas alturas admirador de los Norteamericanos, eso sería como declararme creyente, seguidor del Real Madrid, amante  de la caza y la tauromaquia, racista, votante (a estas alturas da igual ya de que partido…) o seguidor de Star Trek… (perdón por la broma) NO!, en absoluto, aparte del cine y el cómic, hay pocas cosas que me llamen la atención de ese país. Pero -al César lo que es del César- sus padres fundadores primero, y los valedores de la constitución después, sí plantaron la semilla tanto en La declaración de Independencia y en La Constitución, de un factor muy interesante, al menos a mí parecer. En las leyes fundamentales de esa nación que allá por finales del siglo XVIII apenas estaba en pañales, ya se recogía las armas jurídicas que protegían al propio pueblo (al menos en teoría..) contra el mismo gobierno, y los diferenciaba claramente. No el pueblo de tal o cual estado. Nosotros, la gente, las personas. Esto sienta una de las bases de lo que quiero decir. La gente como “ente” separado del estado, porque aunque pueblo y estado deberían ser lo mismo, creo que nunca han estado tan separados como ahora. Lo que me lleva a la segunda referencia, la declaración de independencia. La cual recoje en su preambulo lo siguiente:

[…Sostenemos como evidentes por sí mismas dichas verdades: que todos los hombres son creados iguales; que son dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables; que entre estos están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad; que para garantizar estos derechos se instituyen entre los hombres los gobiernos, que derivan sus poderes legítimos del consentimiento de los gobernados; que cuando quiera que una forma de gobierno se vuelva destructora de estos principios, el pueblo tiene derecho a reformarla o abolirla, e instituir un nuevo gobierno que base sus cimientos en dichos principios, y que organice sus poderes en forma tal que a ellos les parezca más probable que genere su seguridad y felicidad. La prudencia, claro está, aconsejará que los gobiernos establecidos hace mucho tiempo no se cambien por motivos leves y transitorios; y, de acuerdo con esto, toda la experiencia ha demostrado que la humanidad está más dispuesta a sufrir, mientras los males sean tolerables, que a hacerse justicia mediante la abolición de las formas a las que está acostumbrada. Pero cuando una larga serie de abusos y usurpaciones, que persigue invariablemente el mismo objetivo, evidencia el designio de someterlos bajo un despotismo absoluto, es el derecho de ellos, es el deber de ellos, derrocar ese gobierno y proveer nuevas salvaguardas para su futura seguridad…]

Por supuesto se muy bien que ambos documentos redactados a finales del XVIII hay que analizarlos en el contexto de aquella época, y obviamente se que esto no es EE.UU pero el enemigo de aquella época, ya fuese el rey Jorge o los terratenientes ingleses que se negaban a perder las colonías de America, siguen “reencarnados” -y que se entienda el símil- en los politicos, mega-banqueros y loobys de hoy en día.

Centrandonos en el hoy y en el ahora, nosotros el pueblo, seguimos explotados y maniatados, puede que ya no se trate de las tasas del té o del algodón, pero seguimos pagando impuestos abusivos a un monarca tirano y sin escrupulos como son los bancos y los poderes que hay tras ellos. Y no me refiero a la pequeña sucursal de la esquina. Son los bancos ubicados en inmensas torres de cristal, para los cuales sólo somos numeros, cifras que tienen que cuadrar en el “haber”, y que si no es así, basta con pulsar “reset” en sus teclados.

Como siempre tiendo a hacer, ramifico demasiado y pierdo más que gano al intentar poner en antecedentes, pero te aseguro, que todo esto tien un por qué en mí cabeza, que a continuación, intentare exponer.

No hay más que poner la televisión, leer la prensa o tener una charla con una vecina en el ascensor para palpar ese malestar etereo que hay en el aire.

Hace unos días por ejemplo mi amiga Sara nos llamó a unos cuantos amigos para echarle una mano con unas chapucillas en su piso. Aparte de por ayudar, acudí a la cita para ver a gente a la que hacía mucho tiempo que no veía. Una vez habíamos terminado la picaeta con la que Sara nos “pagó” el favor, los allí reunidos nos pusimos a arreglar el mundo, mientras disfrutabamos de el cafenet de despues de comer. Y surgió el tema de siempre, lo mal que esta todo, la sensación de engaño, de tomadura de pelo que creo compartimos todos los ciudadanos. Al hablar de amigos comunes, el que no estaba en paro, trabajaba en condiciones pauperrimas o apenas llegaba a fin de mes.

Más tarde y como pasa siempre entre dos amigos que han compartido buenos momentos disfrutando de algunos gustos musicales ( 1º en el Pig, y una vez incluso compatiendo escenario.)  que tenemos en común, Ivan me comentó si había visto el ultimo video de Reincidentes. Aparte de por que es un grupo que nos gusta mucho a ambos, sino tambien porque dicha canción habla precisamente de todas las revueltas y movimeintos sociales que están ocurriendo a lo largo de todo el estado.

Busqué la canción y como siempre consigue ese grupo sevillano, me inspiró.

Se muy bien que no hace falta mucho para inpirarse ultimamente, tan sólo hay que salir a la calle, o poner la tv, pero, aunque admiro a los grnades de la canción protesta, y al igual que ocurre con la poesía, las cosas pueden decirse de muchas maneras, pero en ocasiones, sólo hay una manera de decir la verdad.

Se que parece confuso, pero poco a poco las piezas irán encajando.

La canción ( Al asalto! se llama ), habla de la rabia acumulada en la población, y lo hace como sólo la garganta de Fernando Madina puede hacerlo.

Quién hoy en día no se vuelve loco de indignación y rabia al ver las noticias. Quien no enloquece cuando se cierran escuelas y hospitales pero sinembargo se sigue manteniendo a la iglesia. Un día tras otro nos levantamos de la cama con un nuevo escandalo. Un nuevo politico, banquero, miembro de la familia real… el mismo perro con distinto collar, que se está llenado los bolsillos a costa de robarle al pueblo lo que tango esfuerzo costó lograr.

Y si eso fuese poco, ahora tratan de criminalizar hasta nuestro derecho de protesta. Ahora que la gente se organiza y apunta con el dedo a los culpables, ahora que incluso llaman -literalmente- a las puertas de sus casa, ahora somos nosotros los delincuentes.

Me indigna, me sube bílis por la garganta cuando veo a los contertulios en sus sacro-santas tribunas de opinión, sembrabndo la duda y misería de las mentes de sus poco criticas aundiencias. En este puto estado de pandereta, en los medios de comunicación, en la imagen que se intenta trasladar al exterior, lo execrable, lo horrible, lo vergonzoso…, no es que dia tras dia haya una auntentica snagría de personas que lo pierden absolutamente TODO, en este puto país de ladrones, curas y putos ignorantes, lo malo es que el pueblo se organiza y señala con el dedo a la cara de los culpables y sus complices. ¿Es qué nos hemos vuelto definitivamente todos locos?. Ahora resulta que el crimen no es que ciudadanos inocentes pierdan sus hogares, el crimen es que el pueblo se defienda (por fin) y acose legítimamente a los culpables y sus cómplices. Debe entrarnos en la cabeza,de una ve por todas y para siempre, que la vida de un político no es mas valiosa-EN ABSOLUTO- que la de cualquier ciudadano inocente. No señores¡ a mi no me importan los el “acoso” que están sufriendo los políticos en sus casas, lo que a mi me quita el sueño es el pueblo, la gente , mis hermanos y compañeros. Desde los medios de desinformación se nos bombardea con lo criticable que es este nuevo fenómeno de los “escraches”. No es un drama la situación de las victimas sino que debemos de preocuparnos por los verdugos. Si no fuese algo tan triste, sería para echarse a reír a carcajadas. El españolito de a pie esta acostumbrado a que se le engañe y manipule (ahí tenemos la transición sin ir más lejos…), pero lo que los poderes facticos y sus amos en la sombra están haciendo esta vez, creo que es una pelota demasiado grande como para bajar por nuestras crédulas aunque cansadas gargantas.

Si usted pertenece al PSOE o al PP, es cómplice de lo que está ocurriendo y no me preocupa lo más mínimo su bienestar. No me importan sus hijos ni esposas, porque usted no se preocupa por los padres, maridos, hijos, esposas, personas al fin y al cabo que están perdiendo en algunos casos literalmente, su vida. Porque cada uno de los suicidios que se han producido en los últimos tiempos, pesará para siempre sobre vuestras cabezas. Puede que este corrupto gobierno o los traidores pseudo izquierdistas de la oposición, no hayan puesto la soga alrededor de los cuellos, pero desde luego que han apretado el nudo. La vida de cien políticos corruptos ni la de cien usureros vale infinitamente menos que la de un sólo ciudadano inocente. Y eso es algo que ustedes han olvidado. Se han producido cientos de suicidios directamente relacionados con la crisis desde el 2008, sin embargo aún no hemos tenido noticia de ningún político ni banquero que se haya metido una pistola en la boca llevados por la vergüenza, quizás es que estas alimañas carecen por completo de esa cualidad humana. Si en gobierno, en la oposición, o en los medios, hubiera un poco de vergüenza, se hablaría más de los dramas que se pueden ver a diario en los saturados comedores sociales de este estado, y no se preocuparían tanto de los culpables.

Nosotros, el pueblo, estamos cansados y saturados, en un mundo que ya de por sí, lo esta aun más. Nosotros debemos salir de esto, no la UE, no la camarilla corrupta del PPSOE. Y como tal, debemos encargarnos de nuestra liberación, porque cuando el barco se hunde, las ratas son las primeras en abandonarlo, y aquellos que deberían arreglar el desaguisado que ellos mismos produjeron, están muy ocupados llenándose los bolsillos.

No me he olvidado de aquello de la declaración de independencia ni de todo aquello que unos cuantos masones con grandes aspiraciones de poder escribieron allá por la década de los 80 del siglo XVIII. Aquellos documentos, como lo son todos los escritos por el hombre, son sólo palabras, que sirven para inspirar, no hay más que ver los actuales EE.UU, pero la intención, la pureza con la que se redactaron, sigue absolutamente vigente. Se perfectamente y lo repito que esto no es Norteamérica, pero las palabras y promesas de libertad no tiene color ni etnia, y creo que legan a cualquier corazón receptivo. Ya lo dijo Víctor Hugo: “-Imputar la revolución a los hombres, es imputar las olas a la marea…”. Y a lo que iba en un principio, este gobierno ha olvidado, que no hace falta que lo ponga en la constitución, el sentido común ( el cual los políticos poseen en igual cuantía que la vergüenza…) dicta que cualquier gobierno tiránico debe ser combatido.

No he querido hoy, quizás lastrado por todo el tiempo que llevaba sin ponerme delante del teclado, escribir para que quedase bonito, esto ha sido una declaración escrita con la vesícula biliar, pero eso no le resta valor, y aquí entronco con lo de la canción de Reincidentes ( por cierto, muchas gracias Iván tenias razón, suena a Reincidentes de los de antes ), valoro como el que más a los grandes autores y poetas, pero a veces, hay verdades tan sangrantes, que tiene que decirse a pleno pulmón y sin florituras.

Resistir no es sucumbir  al atropello, oh no.

Reaccionar con furia no sólo es un derecho, oh no

Cómo puede ser que no me caliente a punto de explotar

! ¡Cómo puede ser que no me reinvente la felicidad!

Deshauciar a los banqueros y al degúello, qué bien!

y colgar a los políticos comprados por el cuello, y adiós!!!

Reincidentes. Al asalto.

Hades raptando a Perséfone.

Hoy me he parado a pensar, quizás llevado a hombros por el pesimismo reinante en todo el globo, y en este país en particular. El sistema capitalista se desmorona, e intenta reinventarse, reciclarse si se me permite, pero en su caer, trata de arrastrarnos a todos al pozo de la desesperación. Ya dijo Nietzsche, que si miras durante mucho tiempo a un abismo, el abismo te devuelve la mirada. Sí, sé perfectamente, que el polémico filósofo alemán, se refería a que el “mal”, lo corrupto que hay en la sociedad, se nos termina pegando si nos acostumbramos a verlo, si lo naturalizamos. Todo se desmorona, y la parte oscura de la historia, como pasa siempre, se repite, en su ciclo eterno e inamovible, como si del mítico Juggernaut” se tratase, aplastando inexorablemente ,a las clases bajas a su paso, y a veces, en ocasiones a aquellos que disfrutaron de tiempos mas prósperos. Parafraseando al Silk Spectre original de Watchmen:-llueve sobre justos e injustos por igual. Todo esto viene simplemente encaminado a crear el contexto adecuado, en el que se encuentra mi mente, mientras trato de convertir todos estos amargos sentimientos, en palabras.

En casos así, cuando mi limitada inspiración me falla, o  se rompe el circuito “místico” que va desde las brumas del cerebro a las puntas de mis dedos, suelo recurrir a la siempre interesante mitología griega, ya que los griegos, al menos antigüamente, sabían muy bien cómo hacer las cosas. Y crearon una serie de mitos -como hicieron todos los pueblos antigüos- para explicar aquel mundo hostil que les había tocado en suerte. Y lo hicieron además de una manera simplemente genial y “llana” al mismo tiempo, de un modo tal, que resultase fácil de entender para aquellos que se interesasen en el tema.

Hoy quiero hablar de castigo, o más bien de penitencia, y para ello usaré dos mitos, que sí bien no tratan exactamente sobre eso, sí me sirven para contar lo que quiero:

Perséfone, era una bellísima doncella, de la cual se enamoró Hades (Dios de los infiernos), si es que el corazón muerto de este dios era capaz de tal sentimiento, y a la cual raptó para llevarla con él a sus dominios del inframundo para siempre. Pero Perséfone, lejos de ser una mortal corriente, a pesar de llevar una vida como tal, era hija de Zeus, y de Demeter, diosa de la fertilidad y las cosechas. Esta, desconsolada por la desaparición de su hija, dejó morir a las plantas y las cosechas, causando un gran mal en tod la tierra, fruto de su desesperación y su dolor como madre. El gran Zeus, harto de esta situación, y advertido por Helio, dios del sol, del secuestro perpetrado por Hades (hermano de Zeus), ordenó al señor de los muertos que liberase a la joven, y mando al mismísimo Helio a buscarla, advirtiéndole que no comiese nada que Hades le ofreciese, pues cuando los muertos prueban la coida del inframundo, quedan atados para siempre a este. Perséfone, desoyendo esta advertencia y vencida por el hambre, comió tres granos de una granada que Hades le ofreció, y con este simple acto, selló su destino y por ende el de la raza humana, ya que a pesar de la intervención del padre de los dioses, Persefone, debería volver tres meses al año al Hades, uno por cada grano de granada que se llevó a la boca, y durante esos meses, su madre Demeter, debido a su sufrimiento, olvida sus labores de dadora de vida, y trae el invierno durante tres meses cada vez que su amada hija cumple con su condena eterna.

Sísifo en su condena eterna.

Otro mito, producto de la muy prolífica “cantera” del Egeo, es el de Sísifo y su eterna condena en el Hades. El origen de este personaje es algo más confuso, y varía según el autor que consultemos, se dice de él, que era desde un mercader y marino de gran fortuna, hasta rey de Corinto, y algunos autores le adjudican también la paternidad de Odiseo (Ulises). La vida de Sísifo, fuese cual fuese su origen se vio conducida por la avaricia y el atesoramiento de los bienes materiales, tanto es así, que al llegarle la hora de la muerte, engaño varias veces al mismo Hades, la primera de ellas, diciéndole a su mujer, que no le metiera una moneda en la boca, tal y como era no solo costumbre si no ley en los pueblos greco-romanos (en ocasiones también se ponía sobre los párpados, o en las botas o sandalias, tal y como era costumbre entre los soldados y hombres de armas). Cuando Sísifo, llego a la laguna Estigia, la primera de las barreras que debía cruzar el alma de un difunto, este no tenia dinero con el que pagar a Caronte “El barquero”. En este caso, las almas solían pasar toda la eternidad vagando por las orillas de la impía laguna, sin poder llegar más allá, ni al Tártaro en el caso de los que habían ofendido de un modo u otro a los caprichosos dioses olimpìcos, ni a los campos del Eliséo, como les correspondía a los que habían seguido una vida recta y de respeto y temor a los dioses. Pero Sísifo, lejos de ser un hombre corriente, engañó al barquero y consiguió salir del mundo de los muertos, pero tras repetir este engaño varias veces, Hades cayó en la cuenta de la arrogancia del mortal que lo estaba dejando en evidencia, y lo condeno finalmente, dejándolo ciego, y castigandolo a empujar una enorme roca por una empinada colina , pero la roca se caía y volvía al punto de origen cada anochecer, y así, día tras día por toda la eternidad. Los entendidos en la materia, nos dicen que este mito habla de la futilidad de la vida, y del amor por las cosas materiales, ya que nuestro destino es implacable, y ninguno de nosotros escaparemos de él. Justo en este punto, empiezo a hablar, después de haberte desorientado un poco (supongo) con toda esta chachara, sobre lo que realmente quiero decir.

¿Debemos pagar eternamente por un error?, ¿Hay culpa tan grande que pueda llegar a eclipsar toda nuestra existencia? Es posible que sí, no lo dudo, pero ¿que ocurre cuando somos nosotros mismos los que nos colgamos las cadenas del cuello? Quizás somos una raza condenada a auto flagelarnos, tanto por culpas reales como por faltas inventadas. En ocasiones portamos con espartana resinación, cadenas forjadas con eslabones del metal con el que están hechas las mentiras. Mentiras que viene de mas allá de la bruma, de esa Terra incógnita situada en algún lugar de nuestro alma, nuestro espíritu, nuestro ego, o como quieras llamarlo.

Todos y cada uno de nosotros tenemos cadáveres en el armario, secretos inconfesables por los que creemos (con razón o no) que seríamos despreciados o humillados por los demás, pero ese mismo sentimiento, es a la vez jurado, juez e incluso verdugo, ya que en ocasiones, nos condena a una pena mucho mas prolongada y dura de la que seguramente nos pondrían los demás. Lo peor de todo, es que es nuestra propia mano la que empuña el látigo, que día tras día, nos arranca en silencio, jirones del alma. Hay personas que arrastran una pesada roca a lo largo de su existencia. No importa lo pesada que sea, ni que la cima de la colina parezca cada vez mas lejana, ni tan siquiera que cada vez que ven próximo el fin de su suplicio, la roca se les escape y tengan que volver a empezar, y no les importa, no por su fuerza interna,si no porque creen que merecen llevar esa carga para siempre. No importa que cometieran el delito o no, no importa tampoco que comiesen los granos de la desdicha a escondidas, empujados por el cruel hambre, ni que creyesen escapar a su destino gracias a su astucia y valor. Ellos creen que deben soportar su sino, sin levantar la vista al cielo, sin permitirse siquiera algún silencioso gimoteo. Nuestra cultura, nuestra mitología está llena de estos ejemplos, no hace falta recurrir a la siempre ejemplarizante cosmología del Peloponeso, en nuestros (vuestros…) propios mitos, tenemos ejemplos como el de Eva y la manzana, culpa o estigma con la que todos los cristianos nacen. Todo esto puede parecer confuso, y quizás así deba ser, ya que no pretendo contestar preguntas, sino formularlas. El siempre tan manido derecho romano nos dice que: culpa ubi non est, nec poena esse  debet- donde no hay culpa no debe de haber pena. Pero esto contradice todo lo que he estado diciendo, y a pesar de que el latín siempre viste mucho y todo parece más lícito dicho así, las leyes de los hombres son como ellos mismos falibles, y por o tanto nos pueden servir de guia o advertencia, pero jamás deben ser dogma de fe, y cuando digo “fe” no estoy hablando de religión en absoluto, si no de esa ley innata, de esa voz que todos oímos (hay incluso quien escucha más de una…) y que algunos confunde con Dios, pero que la gente con sentido común, llamamos simplemente ética.

En referencia a esto mismo, me ha venido una anécdota absolutamente real a la memória. Hace algunos años, salía yo de mi casa, y me crucé con un par de señoras de unos cincuenta años que iban vestidas de “domingo” a pesar de ser lunes por la mañana, “olían” a testigo de Jehová que echaban para atrás, y yo debí parecerles un alma descarriada con mi melena, barba, mis tatuajes y alguna camiseta con motivos de ultra izquierda, con lo que yo debía olelrles a alma que salvar. Se me acercaron risueñas y me dijeron:-Buenos días joven, ¿te gustaría leer algo?. Yo con la mejor de mis sonrisas y en un gran acto de hipócrita diplomacia, -ya que creo que deberíamos recuperar la costumbre de echar no sólo a los cristianos si no a todo tipo de sectarios a los leones.- les sonreí y les conteste muy educadamente:- No gracias, soy ateo. A lo que sendas sectarias loquizas contestaron:- ¿Y eso significa que no lees?, ante una oportunidad así en la que me habían dejado el balón en la linea de gol y sólo tenía que rematarlo, reprimí mi desprecio por este tipo de gente (no sólo los testigos si no os creyentes en general) y contestes:- No, en realidad eso significa que leo mucho. y me fui de allí con la agradable sensación de estar siendo excomulgado y tener el marcador a mi favor, John 1, Dios 0.Con esto sólo pretendo ilustrar, que el concepto de buenos y malos, es tan ambiguo como el mismo hombre, y que por lo tanto, la culpa por haber hecho bien o mal, depende también de cada uno de nosotros. Estoy seguro que para esas pobres desgraciadas sectarias, yo era un alma perdida que escuchaba música satánica y dedicaba mis días a hacer el mal, y sin embargo, eran ellas las que sin saberlo, y creyendo que tenían que expiar una culpa, estaban obligadas a salvar a otras personas, para encontrarse entre los elegidos que serán salvados en el Armagedon. Todos y me refiero a todos en absoluto, acarreamos una cruz, y lamento tantas referencias religiosas, pero es que el concepto “culpa” es tan cristiano… Alguien dijo una vez que los cristianos no celebran su religión, si no que la sufren, y creo que es puede extrapolarse a todas las demás mentiras esparcidas por el planeta.

Dejando el significado religioso de la culpa a un lado, quiero volver sobre ese sentimiento de auto castigo que tanto nos gusta a veces, y que tanto daño hace a propios y extraños. La culpa de amor (o de desamor), el inevitable ¿por qué hice o dejé de hacer tal o cual cosa?, el:

“¿por que callé aquel día?, y ¿por qué no lloré yo?”

de Becquer, o el:

[…con un sólo pronostico lo quitaste  de los suburbios de tu vida posible

lo envolviste en nostalgias

lo cargaste por cuadras y cuadras

y despacito  sin que el aire nocturno lo advirtiera

ahí nomas lo dejaste

a solas con su suerte  que no es mucha

creo que tenes razón

la culpa es de uno cuando no enamora

y no de los pretextos  ni del tiempo…]

de Mario Benedetti.

Esa culpa a veces casi “fraticida” tanto por haber perdido a alguien a quien quizás jamás debimos perder, como por el caso contrario, no haber apartado de neustar vida, a quien a pesar de haberla compartido casi enteramente, tal vez deberia haber desaparecido hace mucho. Esa culpa sentada en el taburete de al lado de la duda, inseparable de esta, ligadas ambas al género humano, por la simple razón de ser criaturas que disponen de un tiempo finito, y más aún que por eso, llevamos la condena de la conciencia del fin, somos las únicas criaturas sobre la faz de la tierra que son cosncientes de que algún día morirán, y eso hace que nos arrepintamos de cada oportunidad perdida, de cada camino dejado atrás, ya que sabemos, que quizás jamás volvamos a tener tiempo u oportunidad de regresar a la misma encrucijada.Esa misma culpa que descolgamos cada mañana del galán de noche, y que nos abrochamos despacio, mientras el cafe se cuela perezoso, y la radio con sus oscuras profecias, casi nos da ganas de volvernos a acostar.

Esa culpa clavada como espinitas en la garganta y que ni un largo trago de tiempo las consigue arrancar. Porque nos aferramos a ella como el naufrago a un tablón de madera, en medio de la inmensidad del océano, ya que sólo la culpa que creemos sentir, justifica todo lo malo que con asombrosa puntería, nos arrojan las míticas Moiras griegas, con los ovillos restantes de hilar nuestro aciago destino. Hay quien se obceca en buscar una explicación simple a todas esas pequeñas desgracias diarias, y la única conclusión a la que arriban, es que deben de haber hecho algo tan sumamente vil, tan miserable, que justifica ampliamente todo lo que les ocurre, como si de la ley de acción reacción se tratase, como el inevitable beso que sigue a la caricia. Una antigua amiga me escribió en un precioso poema, lo que sigue:

[…El señor de los gatos, penetra en el daño y lo absorbe…]

Todo este tiempo, todos los años que han seguido a la escritura de este poema, creí sin dudarlo, que ese verso, simple y perfecto, me describía a la perfección, y fue así hasta que te conocí. Entonces y sólo entonces comprendí, que no sabía lo que era absorber el dolor; beberlo, asimilarlo hasta convertirlo en tejido propio, en carne y sangre, en mi propio llanto o sueño. Tú, con la seguridad que sólo se obtiene tras haber recorrido demasiadas veces el camino que va desde el ático más alto hasta la puerta de atrás. Tú, que caminas con tacón alto sin hacer ruido, por donde otros se hunden en la ciénaga a pesar de ir descalzos. Tú, que no dejas de estar inmaculada, cómo un gato, aunque el barro te cubra los tobillos, porque crees que es peor lo que ocultas que lo que muestras. Y así, aferrada a tu peculiar ley del Talión de un sólo sentido, te empeñas en retrasar la primavera, tan sólo por haber tenido hambre, y en empujar cuesta arriba tu roca o tu cruz. Y eso que jamás intentaste engañar a Hades, pues gustosa hubieras pagado el doble de lo que Caronte te pidiese. Esa culpa que te inventas para encontrarle un sentido al dolor, una justificación a tu condena, esa adicción a tu “prisión condicional”hace que no veas más allá de los barrotes de cristal con los que decoras tu cárcel. Y aún sabiéndote inocente, no crees merecer la amnistía que sólo tu puedes concederte. Te condenó un jurado formado por ti misma, y alguien, quizás yo, olvidó decirte, que no puedes pagar eternamente, sobre todo por aquellos “crímenes” que nunca cometiste.

Esta “epifanía” que me has mostrado y dictado entre sollozos, es un presente que quiero devolverte ya manufacturado y quizás un poco adulterado por mi escaso amor al detalle y al pulido final. Este es mi regalo, y ahora que tienes mi pecho en blanco, espero impaciente lo que quieras escribir, quizás una confesión de inocencia, sería un bonito principio. Mis más sinceros deseos de felicidad, puede que tu creas que no tienes nada que celebrar, pero yo festejo por todo lo lto, que existas, y que un buen día, veré como “sacudes el polvo de todos los rincones de tu alma…”

Háblenle de tragedias a un pescado.

A mí no me hagan caso.

Yo me río de ustede

s que piensan que soy triste

como si la soledad o mi zapato

me apretaran el alma.

Jaime sabines.

“V” de Violencia?

Publicado: 16 junio, 2011 en Filosofía, Política., Reflexiones

Leyendo la prensa digital esta mañana, he sentido un deseo irrefrenable de escribir por fin sobre el movimiento de los llamados “Indignados”.
La mayoría llenaban sus primeras planas con grandes titulares acerca de la “radicalización” del movimiento. o de la “violencia” empleada con el que hasta ahora se presumía como una movilización pacifica. Y es que así es como se nos permite protestar, siempre que no nos salgamos de los limites ni del horario establecido para tal fin. ¿ y quién establece dichos limites? precisamente aquellos contra los que se pretende protestar, lo cual es una gran ironía.
Además el problema también radica ahí precisamente. este siempre ha sido un país de protestas, (sobre todo cuando algún equipo de fútbol ha descendido de división, tristemente…), pero nunca se pasada de ahí, quiero decir; en este país siempre se ha podido protestar (al menos desde el 75) pero no es protestar lo que pretende este movimiento, sino cambiar las cosas.
¿De qué sirve hacer manifestaciones si los políticos las ven desde sus despachos?.
Siempre hemos hablado, pero hace mucho tiempo que no se hace nada. Y ahora por fin, usando además las creadas por el enemigo, esto es la red y la información, se prendió la mecha, primero en el “mundo árabe” y después corrió como la pólvora hacia arriba, hasta topar con nuestros culos asentados de europeos frívolos. Aunque bien es cierto, que si el mundo musulmán se libera de sus dictadores para caer en sus imanes, saldrán de la sartén para caer en las brasas…

Como decía al principio, los titulares de prensa de esta mañana se hacen eco de cómo se está dividiendo la cabeza del 15-M. Hay diversidad de opiniones en cuanto a la violencia que se empleó ayer en el sitio y acoso a los miembros del Parlament de Catalunya. Y es aquí precisamente donde quería empezar a decir lo que pienso; unos cuantos decidieron ayer, soltar realmente esa indignación de una manera más contundente que las “meras” palabras. También hubo tal y como se ha demostrado infiltración de piquetes policiales, pero eso lejos de ser un hecho aislado, es algo muy común en cualquier manisfestación más o menos grande. El “Gran hermano” te vigila siempre aunque tu no te des cuenta, y en ese tipo de actos suelen estar más cerca de lo que crees.
Yo no veo tal violencia, para la violencia ilegitima es aquella que manda a un obrero y su familia a la indigencia porque un “broker” al otro lado del Atlántico quiera comprarse otra mansión, la que destruye puestos de trabajo porque un alcalde acepte sobornos, la de que representa que los políticos enarbolando el todopoderoso voto, crean que por haber sido la fuerza mas votada, sea cual sea esta, pueden dirigir nuestros destinos, porque los hemos elegido (yo no desde luego, yo no soy complice de esta democracia…).
Algunos me colgaran el estigma de radical, el cual yo digiero como un halago, ya que no ser radical en estos tiempos supone para mi, ser complice y parte del problema. Y es que mucha gente no se ha radicalizado hasta que no le han tocado el bolsillo, y ahora proclaman a coro, con los que hemos visto siempre lo podrido del sistema, las mismas consignas que nosotros.
¿Por qué una familia obrera puede pasar “estrecheces” trágicas en miles de casos en este país, y no la pasa la familia de los causantes del problema?
Quiero decir claramente, que, sin poner rostro ni nombre a nadie,yo quiero que también su familia señor alcalde, comisario, político, abogado, banquero, en definitiva su familia señor CULPABLE pase hambre. Si, se que no tiene la culpa, pero la mía tampoco, y yo no formo parte del problema ni soy complice como usted.
Ya esta bien de que los “promotores” y causantes de toda esa justa indignación sufran en sus carnes los crímenes que cometen impunemente. Hasta ahora la historia los ha absuelto, pero eso debe cambiar. Y no, no estoy diciendo que todo esto sirva para algo, eso sólo la historia lo dirá, y por desgracia la historia todos sabemos quién la escribe…
Lo que si es evidente, y de ahí el sudor frió de los políticos en todo el mundo, es que las conciencias han despertado, y un pueblo despierto e informado (gracias a la red) es algo muy peligroso para aquellos que viven a costa de nosotros y de nuestra conformidad.
A mi nunca me ha bastado ver las declaraciones del político de turno implicada en tal o cual causa judicial, exculpandose y negándolo todo para que meses más tarde nos olvidemos de ello. Quiero ver lágrimas y drama en la vida de esas personas, quiero verlos rebuscar en la basura para comer, o privados de libertad, tal y como les pasa a muchos paisanos, que nunca fueron causa del problema como ellos. Y sin en el proceso, se llevan algún golpe cuando van o vuelven de desarrollar ese “trabajo” por el cual están demasiado bien remunerados, principalmente porque no lo cumplen, no seré yo los que derramen una lágrima, y desde luego siempre aplaudire la “violencia” legitima contra las clases dominantes, si eso es ser radical, desde luego que los soy. La defensa contra el que te roba y esclaviza SIEMPRE es legitima. También he tenido que soportar en las privilegiadas tribunas de opinión de las distintas televisiones, al típico tertuliano “progresista” con su traje caro y su florido y demagógico verso, tildar de “perros-flauta” a los manifestantes. Qué asco y pena me da este país en el que hay que aguantar que las supuestas fuerzas de izquierda boicoteen la libertad. Que lo haga el PSOE no me sorprende porque desde el 36 ha hecho poco o muy poco por la causa, pero hay otras fuerzas que está mordiendo la mano de sus compañeros.

Sé que no lo veré pero deseo de todo corazón que llegue un día en el que estos cerdos sean condenados y sus bienes expropiados. Si estas medidas se aplicasen ya, el estado tendría dinero para todos, (también cambiaría la idea de estado seguramente…) y más de uno se lo pensaría dos veces antes de meterse en política para enriquecerse.

Para romper un poco la rabia que siento, quiero comentar que no se que pensara Alan Moore (escritor entro otros de V de Vendetta) al ver que se ha usado la careta de Guy Fowkes como símbolo del movimiento, él se declara anarquista (aunque vive en un castillo…), y es muy fácil tener principios e ideas cuando se tiene dinero para respaldarlas. Quiero decir que cuando uno adopta un simbolo, y me parece un símbolo realmente acertado,que quede claro, debe saber o que significa. Yo por ejemplo se que el rojo de la bandera comunista simboliza la sangre que deberá ser derramada para la consecución de la revolución, pero muchos de los que se ponen esa mascara, tanto en las manifestaciones como en sus niks de las distintas redes sociales, no sabes quien es Moore ni habrán leído la magnifica novela gráfica, que por cierto vuelvo a recomendar, porque esta más vigente que nunca. Y es que por fin, todos somos “V”.

“La anarquía tiene dos caras: La creadora y la destructora.
Así, los destructores derriban imperios: crean un lienzo de escombros sobre el que los creadores pueden pintar un mundo mejor. Mas, una vez obtenido, los destrozos tornan irrelevantes las nuevas ruinas.”

V de Vendetta.

>Quemar cultura.

Publicado: 8 septiembre, 2010 en Filosofía, Política., Reflexiones

>(En referencia a la noticia aparecida ayer en los medios, acerca de la llamada de un pastor evangelico estadounidense, a la quema de libros del Corán el 11-S.)

No seré yo el que defienda ahora las tesis del Corán, el cual he leído por cierto, y es un precioso ejercicio de poética narrativa. Y el cual recomiendo a todas aquellas personas que como a mi, améis la mitología, eso si, es mucho mas entretenida la griega o la escandinava. Pero creo que el hecho de quemar libros, demuestra muy poca sensibilidad e inteligencia. Quien no ha oído hablar de las grandes quemas publicas de libros en el Berlin de mediados de los 40?. En aquella ocasión, el fanatismo nacional-socialista empujaba a las masas enfervorecidas a destruir aquello que no casaba con las creencias del gobierno.Como decía, jamas defenderé un libro que trate sobre religión, pero la cultura y el folclore, nos enriquecen a todos, y así como no quemaría el “Mein Kamf” de cierto austriaco bajito y malhumorado, a pesar de ser totalmente contrario a mi filosofía de vida, tampoco creo que haya que quemar estos volúmenes, que no son en absoluto dañinos, si se ven como lo que son, meros relatos de mitología, como la Biblia y la Torá.Quede clara aquí mi postura, aborrezco el islamismo, radical o no, y creo que debería ser erradicado a sangre y fuego, pero no menos que debería serlo el cristianismo, el judaísmo, el budismo o cualquier religión. Para los que se lleven las manos a la cabeza sobre lo que he dicho del budismo, diré una cosa muy breve. El budismo disfruta de cierta “amnistía” entre aquellos que son contrarios a las religiones, partiendo de la base también, de que no es una religión al uso, si no mas bien una filosofía. Pues bien, esta filosofía tan “new age”, considera que los homosexuales lo son, porque están purgando una mala vida anterior. Ahí queda eso…Dicho esto, insisto en que la quema de un libro, el que sea, es un crimen horrible contra la cultura y la historia humana, y que los libros, jamas son culpables de los crímenes que se cometen en su nombre, son meros utensilios, que pueden servir para enriquecer nuestras mentes, o para dar una excusa a nuestro lado mas oscuro.

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Y no precisamente porque acumule basura. Es mas bien la tenue sensación de que se me pegan pequeños jirones del alma de las personas con las que me relaciono, como sudor de agosto.

Todos acumulamos recuerdos y las sensaciones que van íntimamente ligadas a ellos. Pero en mi caso dichos sentimientos se acumulan en una parte de mi, que en ocasiones, me dificultan mucho el continuar camino.

Suele decirse que “el saber no ocupa lugar”, pero es dolorosamente obvio que los recuerdos si.
Que es la poesía, sino parte de esa tensión emocional acumulada que pugna por salir a través de los poros de eso que llamamos alma y que contempla el mundo, mirando desde detrás de nuestros ojos.
En estos largos días estivales, es especialmente palpable la sensación de reencuentro, de renovación de lazos.En las escasas noches que he salido, me he encontrado con multitud de viejos amigos y conocidos a los cuales llevaba mucho tiempo sin ver. Y propenso como soy a la melancolía, me he llevado sorpresas tanto buenas como desagradables. Desde el viejo amigo/a que te devuelve un abrazo tan sincero como el que tu le has dado previamente, a el que te sonríe por compromiso y te evita en cuanto lo pierdes un segundo de vista.

Pasando por supuesto por todas las amistades que nunca perdí y que he reencontrado y revivido, (si me permitis la expresión), desde que regrese a casa. A todos ellos, a todos vosotros, (Pig people, principalmente), gracias por el apoyo prestado.
Es normal, no me quejo somos así. El paso de los años es cada vez mas evidente y ninguno escapamos a eso, (salvo las excepciones de Melli y Silvia, mi compañera).Pero a veces es amargo buscar un sincero abrazo de apoyo y recibir a cambio un <>, o una mirada que refleja claramente <>. Muchas veces una pregunta sincera, obtiene una respuesta cínica. Tal es la naturaleza humana que nos hace revestirnos de una armadura “social”, que nos proteje de “buenos” y “malos” por igual si es que tales términos pueden usarse…

En ocasiones las estrictas pero cambiantes normas de esta juego social llamado vida, son mucho mas duras y restrictivas a los que nos ofrecemos sinceramente. Siendo juzgados equivocadamente por aquellos que si tratan de ocultar sus verdaderas intenciones.

Uno termina por ir despojándose de su “hojarasca”, y quedando tan vació de sentimientos sinceros como el árbol de la imagen.(Por cierto gracias a mi amiga Katarina, autora de la foto).
Y se termina por contagiarse de la misma indolencia, del mismo hastío que dirige la inmensa mayoría de nuestra vida social. Tan pervertida como está, por esta sociedad de la apariencia y la hipocresía.

Todos al fin y al cabo almacenamos esos pequeños trozos de película en algún lugar aún por determinar. Que nos convierten en lo que somos animales racionales que buscan ser felices.
Como dice una preciosa canción de Marea:

Solo quiero que me quieran,
como tú, como “tó” el mundo,
deshaciendo primaveras,
enhebrando los segundos…

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Así me siento a veces, en esas ocasiones en las que la vida parece pesar mucho mas, de lo mi que requebrajado corazón es capaz de soportar.
No se si es la soledad lo que nubla mi visión del mundo, o las decepciones que irremediablemente conlleva ser una persona tan sumamente dependiente de los demás.

Quisiera ser como vosotros, como los demás.
Herir antes de que me hieran, reír ante la desgracia. Ignorar al fin y al cabo. Pues es ese y solo ese, el secreto de la felicidad, la ignorancia, ¡bendita ignorancia!.

Estoy triste, lo sé. Por nada en concreto y por muchas pequeñas cosas.
A pesar de ser una persona antisocial, quiero incondicionalmente, y confío en el fondo en esta especie de tanto detesto. En realidad no se porque me empeño en seguir, cuando solo hay sinsabores en mi vida. Cuando la mayor parte del tiempo tengo que mendigar amistad o cariño.
Y esta se me cede solo en parte y en dosis muy pequeñas como si de algo sumamente valioso se tratase. Y así es realmente, algo valioso de lo cual yo me desprendo despreocupadamente, pues no es una carga esta, que yo quiera llevarme conmigo al olvido.

En ocasiones siento como si mi piel se endureciera lentamente. Y mi “yo” se tornase de un pulcro mármol veteado. Cuando la mayor enemiga del todo, la sinrazón se extiende por nuestras mentes casi como una pandemia, y amenaza con destruir esos etéreos lazos de los que esta compuesta a veces, la amistad.
Decía Neruda, “Es tan corto el amor y tan largo el olvido…”, y esta máxima es perfectamente aplicable a todas las relaciones humanas. Como a veces nuestro egoísmo o una vez mas la sinrazón, hace que tiremos por tierra todo aquello que llenó de gozo y luz esa extraña porción de nosotros mismos llamada alma.
Quiero terminar este pequeño desahogo, con un poema del genial Pablo Neruda, ya que a pesar de que hoy no me encuentro demasiado bien, que es mi manera personal de decir que estoy destrozado, no me encuentro con ánimos para escribir uno de mi propia cosecha.
Así pues, lo lanzo al aire, para que tu, amigo al que alguna vez he herido, o que alguna vez has sido testigo de mi lado oscuro( que todos tenemos), o a ti que me quieres o me quisiste alguna vez,me recuerdes hoy, y escuches mi llanto.

Hemos perdido aun este crepúsculo.
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caía sobre el mundo.

He visto desde mi ventana
la fiesta del poniente en los cerros lejanos.

A veces como una moneda
se encendía un pedazo de sol entre mis manos.

Yo te recordaba con el alma apretada
de esa tristeza que tú me conoces.

Entonces, ¿dónde estabas?
¿Entre qué gentes?
¿Diciendo qué palabras?
Por qué se me vendrá todo el amor de golpe
cuando me siento triste, y te siento lejana?

Cayó el libro que siempre se toma en el crepúsculo,
y como un perro herido rodó a mis pies mi capa.

Siempre, siempre te alejas en las tardes
hacia donde el crepúsculo corre borrando estatuas.

Decía en definitiva que me siento como el frió y pétreo vigilante de un cementerio.
Pero no es este un cementerio cualquiera, es un camposanto lleno de antiguas amistades y viejos amores. Ese cementerio al que la mayoría de vosotros llama vida…

>

La Real academia de la lengua española,
define la palabra “icono”, en una de sus definiciones,y cito textualmente,como: Representación religiosa de pincel o relieve, usada en las iglesias cristianas orientales.
Que poco se imaginaba Alberto Korda,cuando hizo aquella foto, que estaba ayudando a crear todo un icono,en el sentido mas amplio de la palabra.No era Guevara amigo de supersticiones ni religión,pero sin embargo y seguramente muy a su pesar,es recordado en algunos lugares de Bolivia como San Ernesto de la Higuera,en referencia al pueblo donde fue ejecutado por la CIA.
Creyente o no,el argentino forma parte ya,de un amplísimo panteón de “divinidades”,de ese “cajón de sastre” que llamamos subcultura pop.
Poco amigo de fama y fortuna,era sin embargo un hombre muy ambicioso,que estaba obsesionado con una idea mucho mas grande que su propia ambición.Una idea de cambio profundo de unidad de las naciones y de fraternidad entre pueblos hermanos.
Aún así como todas las grandes personas que pasan a las historia ,tuvo,tiene y tendrá sus detractores.Ojala todas las revoluciones pudieses hacerse solo con claveles,pero este es un mundo sumamente imperfecto,y mas aun demasiado critico con quien intenta hacerlo mejor.
No esta mal visto que multinacionales farmaceuticas y gobiernos,permitan y provoquen,(activamente en muchos casos) la muerte de millones en el llamado tercer mundo,enarbolando la bandera del beneficio propio.Pero sin embargo,si un joven medico argentino coge un Garand M1, y se lanza a una aventura romántica mas que política,y deja todo aquello que los demás entienden que seria una vida de provecho y comodidades,estará sin duda loco o sera un terrorista sanguinario.
Que lejos quedan aquellos míticos años 60,en los que aun parecía posible otro mundo.En los que los “Beatles” eran mas famosos que Jesucristo y el LSD, abría conciencias, en lugar de provocar peleas en los parkings de las discotecas.Que distantes nos parecen esas imagenes en blanco y negro del discurso de Guevara en la O.N.U.Diciendo mas de cuatro verdades a la cara a los representantantes de Estados Unidos.Que impensable seria eso hoy en día.¿se imagina alguien en los tiempos que corren,a un joven ministro de industria sacándole toda la basura a “EL IMPERIO”,ni mas ni menos que en la ONU.Y después casi para acabar con tanta tensión y con su irrepetible estilo personal decirle a los delegados de todo el mundo que:”-No se puede confiar en el imperialismo,ni “Tantico así”.
No pretendo aquí,hacer apología de esta figura tantas veces utilizada de forma tan interesada y partidista.Yo en mi hombro izquierdo, no llevo tatuado a Ernesto Guevara de la Serna, medico argentino nacionalizado cubano, que nació en Buenos Aires a 14 de junio de 1928 y murió en la Higuera (Bolivia) el 9 de octubre de 1967.Lo que llevo grabado en mi piel y sin duda alguna en mi alma,es el sueño de un hombre,que creía que aun quedaba la esperanza de ser todos iguales y libres.
Desgraciadamente lo que se hizo con su obra y con sus actos por parte de aquellos que decían pensar igual que el,deja mucho que desear,porque si el señor Marx me lo permite,dictaduras? no gracias,ni siquiera del proletariado.
Ahora esa imagen se desvanece entre las nuevas generaciones,que nacen sin héroes reales, sin inspiración.Inmersos como están en un mundo muerto y sin apenas esperanzas ya.
Solo le pido al incierto futuro,que el espíritu de Ernesto “Che” Guevara no muera jamas,
porque aunque sea convertido en folclore,un mundo sin iconos es un mundo sin alma.
El cantautor Ismael Serrano, lo expreso mucho mejor que yo:
“-Papa cuentame otra vez,esa historia tan bonita,de aquel guerrillero loco,que mataron en Bolivia”.
Hasta la victoria siempre…